‘Qué asco de tíos, piensan con la polla’

‘Qué asco de tíos: piensan con la polla’. Leo a menudo este comentario en las redes sociales y hoy reflexiono del peligro de argumentos como este:

Los hombres no piensan con el pene. Piensan con la cabeza y utilizan sus penes para agredir, imponerse, oprimir y violentar. Naturalizar que “los tíos piensan con la polla”, siendo el pene un órgano (como tantos otros) que puede responder a estímulos voluntarios o no, nos lleva a interiorizar y a naturalizar que violen a quienes provoquen dichos estímulos (o sea, a las mujeres) y que ellos no puedan controlar su mente (o sea, su pene). Ojo con atribuir al pene la agencia del cerebro, de la razón; porque estamos tirando bombas en nuestro propio tejado.

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