Miguel Angel Díaz Palarea

Miguel Angel Díaz Palarea

No suelo meter piezas muy personales en este blog. Pero él merece mi reconocimiento y me siento profundamente orgullosa de haberlo tenido en mi camino…

Cuando yo nací, tú ya estabas en la vida de quien fuera para mí un pilar fundamental: mi padre. Su mejor amigo, tú, Miguel Ángel Díaz Palarea.

Miguel Angel Díaz PalareaIndependentismo, sindicalismo… del verdadero; humanidad, de la buena. Todo ello has sido, eres y serás ya tú, enemigo acérrimo del fascismo y las injusticias; un ejemplo de bondad, humildad y generosidad para el pueblo; una muestra de compromiso social (de ese que nace y muere en el corazón); una lección de lealtad para tod@s quienes te hemos querido.

Descubrí lo que era la amistad observándolos a ti y a mi padre. De ustedes aprendí cómo se trata a una amiga, cómo se cuida y se mima a las personas que una elige en la vida, que una amiga es un tesoro grande y delicado al que hay que guardar y acunar con amor en el alma. Has llenado la vida de mi padre de felicidad, de risas, de música, de parrandas; se han acompañado en las largas horas, días y años de lucha por los derechos del pueblo en el que creían, por rendirle justicia a su tierra; han ido de la mano en la lucha por los más desfavorecidos. En especial tú, desde tu posición de abogado. Has colmado la existencia de alguien tan especial para mí como es tu amigo Pote Fumero, lo has hecho dichoso por tantos años compartidos, por haber estado en su camino durante tantas décadas. Y yo, desde esta posición de hija; yo, que compartí unas buenas parrandas contigo, muchas charlas y otras tantas risas; yo, no puedo evitar sentir por ti un inmenso cariño y respeto. Gracias, Miguel Angel. Gracias por todo cuanto nos regalaste.

No pasaste por este mundo en vano. A tu paso dejaste huella en miles y miles de personas a quienes concediste con tu sudor y tu trabajo mucha felicidad. Gran parte de ella estuvieron esta mañana a tu lado para darte su último adiós en persona. Tu nombre no queda solo en todos tus libros, sino que permanecerá por siempre grabado en nuestros corazones.

Hoy mi padre se debate entre la inmensa alegría de haberte tenido a su lado siempre y de haber estado cerca de ti durante tantísimos años, y la profunda tristeza de no poder volver a verte más en esta vida. Pero él cree que se reencontrará contigo algún día. Lo cree de verdad. Eso le alivia la pena de aquí y ahora. Afortunado él, que cree y tiene su propio instinto de supervivencia.

Me gustó verte hoy. Tenías el rostro sereno de quien se va habiendo dado todo de sí mismo por hacer más felices a los demás. Me repito: ¡gracias por haber existido! Así de sencillo. Hombres como tú conozco muy pocos. Casi ninguno. Tal vez solo uno. Tú, luchador y creador incansable. Y quienes te conocimos sabemos que es así. Simplemente, eres único. Y por ello te dedico un trozo de mi espacio. Un cachito de mi casa será ya siempre tuyo.

Tu última novela, Clonación, me acompañará estos días en los que tendré que aprender que ya no estás como has estado, sino de otra forma…

"Clonación", de Miguel Ángel Díaz Palarea

“Clonación”, de Miguel Ángel Díaz Palarea